Arte argentino actual:entre objetos, medios y procesos.
La creación artística contemporánea argentina de los últimos años podremos detectar el funcionamiento de dos sistemas de construcción de obras complementarios, uno dirigido hacia la producción de “obras artísticas” y otro orientado por la preeminencia del proceso creativo. La primera vertiente puede ilustrarse, la típica situación del artista frente a la tela en blanco. No importa cuáles sean sus problemas conceptuales o plásticos, su metodología de trabajo, sus necesidades interiores o sus influencias externas; el resultado ha sido establecido de antemano: será una tela. Se trata de un caso de “muerte prevista en el guión”. La segunda vertiente se constituye alrededor de la noción de proyecto. El artista parte de una o varias ideas, de problemas conceptuales o plásticos, de necesidades interiores o influencias externas, pero las formas de trabajo y los resultados no han sido establecidos de antemano sino que surgen durante el proceso creativo.Esta última vertiente recupera, la herencia del arte procesual y conceptual de los años sesenta y setenta. Las Formas de Producción: el mercado del arte tiene un protagonismo notable en el circuito del arte porteño por lo menos desde la década de 1980. En Argentina, las instituciones artísticas, en general, ni producen las exposiciones que presentan ni adquieren obras —aunque esto se ha revertido en los últimos años. No obstante, la década del noventa asistió al florecimiento de dos instituciones dedicadas en gran medida al financiamiento de la producción artística contemporánea: el Fondo Nacional de las Artes y la Fundación Antorchas. Llevaron adelante una efectiva acción de fomento a la creación artística que derivó en un incremento de la producción hacia nuevas formas. Los Ámbitos de Formación: La recuperación democrática coincidió con una reestructuración de la enseñanza artística. . Ante la ausencia de respuestas inmediatas, los jóvenes artistas, tras la superación o el abandono de la enseñanza formal, se volcaron al perfeccionamiento en talleres de artistas. Éstos proporcionaron principalmente una actualización técnica. En los noventa floreció un tipo de educación no formal: la clínica de obra. A diferencia de la educación formal o del sistema de taller, la clínica de obra no tiene una orientación técnica sino más bien reflexiva, preocupada por el proceso creativo y su dilucidación antes que por el producto final. Generalización de los Nuevos Medios: Una de las características en el arte reciente es el protagonismo que han adquirido los “nuevos medios”, es decir, la fotografía, el video y el arte digital. Estos medios se adaptan hacia la valoración procesual y la relativización del objeto artístico. Un importante número de prácticas para-institucionales completan el panorama de las artes en la Argentina actual. Aun cuando algunas de estas prácticas han accedido a espacios de legitimación destacados, continúan siendo opciones alternativas al caudal de pinturas y objetos que todavía prefieren las instituciones. Su presencia y relevancia, no obstante, señala con claridad una vía privilegiada de la recuperación de las prácticas procesuales en el arte argentino reciente.
Publicado en: Buenos Aires: Fundación Proa, 2003
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