martes, 9 de diciembre de 2008

Arte Argentino Actual

Arte argentino actual:entre objetos, medios y procesos.
La creación artística contemporánea argentina de los últimos años podremos detectar el funcionamiento de dos sistemas de construcción de obras complementarios, uno dirigido hacia la producción de “obras artísticas” y otro orientado por la preeminencia del proceso creativo. La primera vertiente puede ilustrarse, la típica situación del artista frente a la tela en blanco. No importa cuáles sean sus problemas conceptuales o plásticos, su metodología de trabajo, sus necesidades interiores o sus influencias externas; el resultado ha sido establecido de antemano: será una tela. Se trata de un caso de “muerte prevista en el guión”. La segunda vertiente se constituye alrededor de la noción de proyecto. El artista parte de una o varias ideas, de problemas conceptuales o plásticos, de necesidades interiores o influencias externas, pero las formas de trabajo y los resultados no han sido establecidos de antemano sino que surgen durante el proceso creativo.Esta última vertiente recupera, la herencia del arte procesual y conceptual de los años sesenta y setenta. Las Formas de Producción: el mercado del arte tiene un protagonismo notable en el circuito del arte porteño por lo menos desde la década de 1980. En Argentina, las instituciones artísticas, en general, ni producen las exposiciones que presentan ni adquieren obras —aunque esto se ha revertido en los últimos años. No obstante, la década del noventa asistió al florecimiento de dos instituciones dedicadas en gran medida al financiamiento de la producción artística contemporánea: el Fondo Nacional de las Artes y la Fundación Antorchas. Llevaron adelante una efectiva acción de fomento a la creación artística que derivó en un incremento de la producción hacia nuevas formas. Los Ámbitos de Formación: La recuperación democrática coincidió con una reestructuración de la enseñanza artística. . Ante la ausencia de respuestas inmediatas, los jóvenes artistas, tras la superación o el abandono de la enseñanza formal, se volcaron al perfeccionamiento en talleres de artistas. Éstos proporcionaron principalmente una actualización técnica. En los noventa floreció un tipo de educación no formal: la clínica de obra. A diferencia de la educación formal o del sistema de taller, la clínica de obra no tiene una orientación técnica sino más bien reflexiva, preocupada por el proceso creativo y su dilucidación antes que por el producto final. Generalización de los Nuevos Medios: Una de las características en el arte reciente es el protagonismo que han adquirido los “nuevos medios”, es decir, la fotografía, el video y el arte digital. Estos medios se adaptan hacia la valoración procesual y la relativización del objeto artístico. Un importante número de prácticas para-institucionales completan el panorama de las artes en la Argentina actual. Aun cuando algunas de estas prácticas han accedido a espacios de legitimación destacados, continúan siendo opciones alternativas al caudal de pinturas y objetos que todavía prefieren las instituciones. Su presencia y relevancia, no obstante, señala con claridad una vía privilegiada de la recuperación de las prácticas procesuales en el arte argentino reciente.


Publicado en: Buenos Aires: Fundación Proa, 2003

Arte y Tecnología en Argentina

Arte y tecnología en Argentina: los primeros años
Publicado en: Leonardo Electronic Almanac, 13:4, Abril 2005.
Las relaciones entre arte y tecnología poseen una extensa historia en el arte argentino. Los experimentos con luz y movimiento de los 1940s fueron los precedentes de las diferentes corrientes que se desarrollaron durante la década de 1960, que incluyen al arte cinético, el video arte y algunas incursiones en el cine expandido.
La primera vanguardia argentina fue: Su Manifiesto Invencionista (1946): “La estética científica reemplazará a la milenaria estética especulativa e idealista… La metafísica de lo Bello ha muerto por agostamiento. Se impone ahora la física de la belleza”. La búsqueda de un arte de “ordenación dinámica móvil” independiente de “expresión y representación” favoreció la producción de obras con movimiento. Experimentos tecnológicos en los sesenta: Este interés se encontraba tanto en las producciones artísticas como en las discursivas. En las primeras, hubo un gran número de obras que hicieron uso de nuevos materiales y una tendencia definida hacia el op-art. En la segunda vía hubo algunos textos programáticos como el Manifiesto del Arte Generativo (1960), e importantes reflexiones, como el texto inédito de Luis Felipe Noé, El Arte entre la Tecnología y la Rebelión (1968), donde el autor meditaba sobre el impacto de los medios masivos y la tecnología sobre el arte y la sociedad. Simultáneamente, muchos artistas investigaron con dispositivos mecánicos y electrónicos, luces, máquinas, nuevos materiales, proyecciones fotográficas y cinematográficas, sistemas de sonido, video y computadoras.Una de las corrientes más importantes, por su producción y proyección internacional, fue el arte cinético. En Paris, los argentinos Julio Le Parc y Horacio García Rossi junto a Francisco Sobrino, Francois Molleret, Joël Stein e Yvaral fundaron el GRAV (Groupe de Recherche d’Art Visuel) en 1960. Sostenía la necesidad de abolir la concepción del artista como genio individual. Adoptando la producción de múltiples en reemplazo de la obra única e individual, e interesados en la creación colectiva y anónima. De la Imagen al Ambiente: El “Cine Expandido”: Esa voluntad por introducir los cuerpos dentro de la imagen tenía antecedentes en obras teatrales y coreográficas realizadas en el Instituto Di Tella, donde las escenografías fueron reemplazadas frecuentemente por proyecciones de diapositivas. En la obra Symphonia (1969) de Oscar Araiz, los cuerpos de los bailarines fueron utilizados como pantallas de proyecciones cinematográficas que los transformaron en espectros danzantes. Computadoras e Inter-medios: el Centro de Arte y Comunicación (CAYC) organizó el evento Argentina Inter-medios. En su catálogo, Jorge Glusberg expresaba: “En Argentina Inter-medios el uso de la música electrónica, filmes experimentales, poesía, proyecciones, danza, esculturas neumáticas y cinéticas, constituye un environment total donde los diferentes estímulos, en un intercambio dinámico, ponen los medios al servicio de la percepción audiovisual. Ya para la década de los setenta La tecnología ingresaba con sus instrumentos, que proveía al artista, era ahora, un escrutador de la realidad, un analista de los sistemas, medios y procesos que la constituyen, un exegeta de construcciones discursivas, materiales e ideológicas.